Pasajeros del Hondius afectados por hantavirus son repatriados a sus países de origen

Veinte ciudadanos británicos evacuados del Hondius iniciaron un autoaislamiento de 45 días en el Reino Unido tras aterrizar en Manchester procedentes de Tenerife. La medida forma parte del operativo internacional desplegado por el brote de hantavirus Andes detectado a bordo del buque, que obligó a evacuar pasajeros de varias nacionalidades bajo estrictos controles sanitarios. El caso volvió a poner bajo foco la seguridad médica en cruceros de expedición y los protocolos ante enfermedades infecciosas en alta mar.
🚢 Evacuación del Hondius: qué ocurrió en Tenerife
El Hondius atracó en el puerto de Granadilla, en Tenerife, el 10 de mayo, después de recibir autorización de España para navegar desde Cabo Verde hacia las Islas Canarias. Según Oceanwide Expeditions, pasajeros internacionales de 23 nacionalidades fueron repatriados tras la llegada del buque, en una operación coordinada con autoridades locales, organismos sanitarios y gobiernos extranjeros.
Los ciudadanos españoles tuvieron prioridad durante el proceso de desembarco, de acuerdo con el Ministerio de Sanidad de España. Luego avanzó la salida de los demás pasajeros, organizada según la llegada de los vuelos de repatriación. Los evacuados fueron trasladados a tierra en pequeñas lanchas, sometidos a controles médicos y enviados a vuelos coordinados por sus países. El equipaje permaneció inicialmente en el barco y será gestionado por separado para reducir riesgos logísticos y sanitarios.
La operación fue descrita como compleja por la cantidad de nacionalidades involucradas, el estado sanitario de algunos pasajeros y la necesidad de evitar contactos innecesarios. No se impuso cuarentena en España a los ciudadanos no españoles, según Oceanwide Expeditions, ya que cada país asumió el seguimiento médico posterior. Las autoridades insistieron en que el objetivo principal fue contener el riesgo, facilitar la repatriación ordenada y mantener vigilancia sobre posibles contactos estrechos.
🇬🇧 Reino Unido activa aislamiento de 45 días
Los 20 ciudadanos británicos evacuados llegaron al aeropuerto de Manchester el 10 de mayo en un vuelo chárter procedente de Tenerife. Desde allí fueron trasladados al Hospital Arrowe Park, en Wirral, Merseyside, donde permanecen bajo observación inicial durante 72 horas antes de continuar el aislamiento en sus hogares. La estrategia británica busca detectar síntomas tempranos y evitar cualquier posible transmisión entre contactos cercanos.
Las autoridades sanitarias británicas indicaron que los pasajeros deberán completar un total de 45 días de autoaislamiento, con controles diarios y restricciones de movilidad. Aunque el riesgo para la población general fue calificado como bajo, el protocolo refleja un enfoque preventivo frente al virus Andes, una variante de hantavirus que puede transmitirse entre personas en contextos de contacto estrecho.
🇺🇸 Pasajeros estadounidenses trasladados a Nebraska
En Estados Unidos, 17 pasajeros estadounidenses fueron repatriados el 11 de mayo y trasladados a Nebraska, donde funciona una de las unidades de cuarentena y biocontención más especializadas del país. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos, uno de los pasajeros dio positivo con señal leve en una prueba PCR para detectar el virus, mientras otro presentaba síntomas leves. Ambos fueron movilizados con precauciones adicionales.
Los evacuados fueron llevados al Centro Médico de la Universidad de Nebraska, en Omaha, que cuenta con instalaciones preparadas para enfermedades infecciosas de alto riesgo. Dos pasajeros viajaron en unidades de biocontención especializadas por precaución, aunque uno de ellos no presentaba síntomas. Las autoridades estadounidenses remarcaron que cada persona recibirá evaluación clínica individual, seguimiento médico y apoyo según su condición al llegar al centro.
🦠 Qué se sabe del brote de hantavirus Andes
El brote a bordo del MV Hondius generó preocupación internacional porque el virus Andes es una de las pocas variantes de hantavirus asociadas a transmisión entre humanos. Aun así, los expertos han señalado que esa transmisión suele requerir contacto cercano y sostenido, por lo que el riesgo de una propagación amplia se considera limitado. La Organización Mundial de la Salud descartó, por ahora, un escenario comparable al de una pandemia.
De acuerdo con reportes internacionales, el brote dejó tres fallecidos y varios casos confirmados o sospechosos entre personas vinculadas al viaje. También se informó que una pasajera francesa evacuada dio positivo y fue atendida en una unidad especializada. La vigilancia se extendió a contactos previos y pasajeros que habían desembarcado en escalas anteriores, una medida habitual cuando se investigan cadenas de exposición en viajes internacionales.
🌍 Una repatriación internacional bajo vigilancia
El desembarco en Tenerife requirió coordinación entre España, la OMS, Oceanwide Expeditions y los gobiernos de los pasajeros afectados. La secuencia de salida se organizó según los vuelos disponibles y las prioridades sanitarias de cada país. Los pasajeros fueron revisados antes de subir a los aviones, mientras las tripulaciones y equipos médicos aplicaban controles para reducir contactos innecesarios durante el traslado desde el buque hasta tierra.
Este tipo de operativo muestra cómo los cruceros de expedición, por sus rutas remotas y pasajeros internacionales, pueden enfrentar desafíos logísticos mayores que los viajes turísticos tradicionales. El Hondius había partido desde Ushuaia, Argentina, y su itinerario incluía zonas aisladas del Atlántico Sur, lo que complicó la respuesta inmediata.
🛳️ Impacto para Oceanwide y el turismo de expedición
Oceanwide Expeditions sostuvo que los pasajeros internacionales fueron repatriados tras la llegada del buque a Granadilla y que no se aplicó cuarentena española a quienes no eran ciudadanos del país. Sin embargo, el impacto reputacional para la compañía y para el segmento de cruceros de expedición podría ser significativo, especialmente porque estos viajes suelen atraer a pasajeros que buscan destinos remotos, experiencias largas y rutas con logística médica más limitada.
El caso también puede acelerar revisiones en protocolos de embarque, monitoreo sanitario, gestión de síntomas y comunicación con autoridades portuarias. En la industria de cruceros, los brotes a bordo suelen tener efecto inmediato sobre la confianza del público, incluso cuando el riesgo general es bajo. Por eso, la transparencia en los reportes, la rapidez de evacuación y el seguimiento posterior serán claves para medir las consecuencias del episodio.


